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Ana Ortiz / Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja
Miércoles, 4 diciembre 2013 | Leída 125 veces

Cómo es posible, ¿yo en una relación tóxica?

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En el artículo anterior vimos qué era una relación tóxica, no sabías que estabas dentro de una y quizás pudiste negarte muchas evidencias, éstas  pueden ser varias , enmascaras tu realidad porque dar el paso da mucho miedo, no sabes qué consecuencias tendrás y si puestas en la balanza… compensan. ¿Cómo has llegado a esto? a continuación te detallo las causas más habituales: 

Baja autoestima: Si salgo de esta relación,  ¿quién me querrá? 

Pensar que podemos cambiar a esa persona, como nosotros queremos que sea, suponer que con nosotros se comportará de una manera diferente a la que suele hacerlo, que lograremos que se operen modificaciones impensadas, son caminos de ida hacia el sufrimiento. Podemos ayudar a que otras personas cambien rasgos de su personalidad que les molesten, siempre y cuando se den cuenta de que este cambio los favorecería, decidan hacerlo y además quieran que los ayudemos. 

Asumir el rol de víctimas: los roles no nos vienen dados desde fuera como si fuéramos los protagonistas de una película. No eres un personaje sino una persona, es decir, el rol que asumes en la vida lo eliges tú cuando te pones etiquetas a ti mismo. Las personas que asumen el rol de víctima tienen un diálogo interior que invita a la autocompasión y la lástima.

Necesidad de sentirse querido y apreciado por la pareja: todos necesitamos esto, pero cuando representa una necesidad obsesiva de alimentar el amor, quiere decir que no me aprecio lo suficiente, y si mi pareja no me lo da, caigo en el abandono, desesperanza y tristeza.  Primero necesito sentirme querido por mí, apreciado por mí, y luego, mucho después, entregarme a otro, para que aprecie, lo que yo aprecio de mí.

Estar acompañado a cualquier precio: el miedo a la soledad es el paso preliminar hacia una posible relación tóxica ya que toleraremos literalmente cualquier cosa con tal de no estar solos. 

El aburrimiento: la búsqueda de nuevas sensaciones, de una manera de alejarnos de la monotonía o de la rutina puede hacer que sólo veamos una faceta de la personalidad de quien nos atrae, la divertida y agradable que nos saca del letargo en el que estábamos, y no logramos visualizar el resto de la personalidad de quien nos atrae, en la cual hay comportamientos tóxicos que en un principio no identificamos. Encontrar a alguien que tiene gustos similares a los nuestros es muy bueno ¡enmascarar una relación tóxica no lo es! Una vez inmersos en un vínculo de esta índole, se nos dificulta salir porque creemos falsamente que volveremos al aburrimiento inicial…. ¡esto depende enteramente de nosotros! Hay muchas personas que comparten nuestros gustos y sueños que no precisan crear un vínculo tóxico para relacionarse.

La necesidad de cumplir algún rol social, como por ejemplo el de esposa/o, madre o padre tal vez pueda llegar a hacernos priorizar el fin antes que ver a la persona que elegimos como realmente es. Algunas veces tratamos por todos los medios posibles de encubrir la realidad para seguir manteniendo las apariencias y la estructura social, aunque el costo interno suele ser demasiado alto.

El miedo a seguir avanzando en la vida: si tenemos un vínculo con una persona que nos pone frenos o nos cercena en nuestro crecimiento y nos estancamos en cierta área de nuestra vida (ya sea personal, laboral, espiritual o profesional) ¿no somos nosotros mismos quienes aceptamos quedarnos en una zona conocida en vez de crecer, desarrollarnos, cambiar y superarnos? Tal vez ésta ha sido tu ganancia secundaria y por eso has sostenido este tipo de comunicación por más tiempo del que quisiste o creíste poder soportar.

Vistas las causas que han llevado y mantenido ésta situación, ahora te preguntas ¿y cómo salgo de ésta? ¿Podré?

La respuesta es SÍ. Toma la decisión de cambiar los términos de tu vínculo de pareja tóxico en el momento que te sientas capaz. Si no puedes, recurre a un profesional para que te ayude. Abandonar el papel que asumiste en este vínculo ya sea de salvador,  quien-todo-lo-aguanta o víctima. Piensa que eres libre para decidir qué clase de relaciones y de personas te rodearán cada día de tu vida. 
Tienes derecho a ser feliz y capacidad para elegir, ¡Adelante!

*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/
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