Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Ana Ortiz, Psicóloga. Terapeuta sexual y de parejas.
Martes, 16 abril 2013 | Leída 169 veces
Salud sexual

Sal de la cama, tú puedes olvidarle

Guardar en Mis Noticias

Empezaremos poniéndonos en situación. Seguramente todos hemos pasado por ello, da igual si somos guapos, inteligentes o tenemos la cartera llena, probablemente, todos hemos sufrido una ruptura alguna vez

[Img #4081]De ese 99% que conoce lo intrínseco de una ruptura, muchos han sentido la ansiedad que provoca saber que algo ha terminado cuando aún soñamos con que siga existiendo. Quizá pueda incluso compararse con la perdida de alguna de nuestras personas más amadas, al fin y al cabo, cuando una pareja se rompe, algo muere con ella.

Y al igual que con la muerte, una ruptura puede llegar de varias formas. Puede que pasemos por una ruptura anunciada como las duras enfermedades degenerativas, y puede, que suframos lo que no está escrito por ella, ya que ayer éramos felices y hoy, cual accidente de tráfico, nos lo quitan todo sin avisar.

Pero en cualquiera de los casos, y pese a que creamos que es imposible, el tiempo lo cura todo. Lo cura todo y está en nuestra mano el que sea antes o un poco después. Por eso, cuando creemos que duelen partes de nuestro tiempo que antes desconocíamos que existían. Por eso, cuando preferimos alargar nuestras horas de sueño para así lograr que nuestros días, y así nuestro sufrimiento, sean más cortos; será de lo más recurrente acudir al dicho popular. A esas expresiones que creemos no están hechas para nosotros, a esas expresiones que creemos que imaginó alguien que no amaba de la forma en la que amamos. Expresiones como 'el tiempo todo lo cura', quizás reflejen un punto de vista terapéutico desde una perspectiva más amplia.

No se muere de amor, o por lo menos, no voluntariamente. No se debe morir de amor y tampoco dejar de vivir por él. Quizá necesitemos las palabras adecuadas, una compañía concreta, una peli, chocolates y helados. Probablemente, necesitemos llorar (llorar nunca será malo si lo hacemos el tiempo indicado para ello). Es evidente que necesitaremos pasar de una forma adecuada a nuestra personalidad ese 'luto'. Pero no sería justo vivir con un luto permanente y ni el amor más profundo mata, ni los amados más enamorados están condenados a la más sumisa tristeza.

¿Lo ideal? Llorar, analizar, darnos un tiempo, y pasado ese tiempo empezar a subir escalones hacia nosotros. Hacia aquella persona que éramos 'antes de', hacia esa persona madura y experimentada que encontraremos tras un bache como este. Porque a la larga será así como lo veamos, como un bache más en nuestra larga vida.

(La próxima semana daremos los pasos a seguir para superar una ruptura)


Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Parejas.
www.anaortizluispsicologa.blogspot.com
Teléfono de contacto: 675819019

masquetendencias.com • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress